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El RFK Washingtoniano se convirtió en un verdadero carnaval de euforia y se remeció hasta el último cimiento tras el golazo de cabeza de Jonathan Bornstein casi al terminar el tiempo de compensación del segundo tiempo del partido entre Estados Unidos y Costa Rica.
Era el 2-2 que hizo justicia a la escuadra estadounidense ante su homóloga costarricense porque realmente en el segundo tiempo EEUU pisó a fondo el acelerador y fue mucho más que Costa Rica que tras ir ganando 2-0 en la primera etapa quiso enfriar el partido en los 45 finales lo que le costó no clasificar por la via directa al Mundial, ahora le toca bailar con ritmo pesado al tener que enfrentar al Uruguay en partido de repesca.
El empate en su casa washingtoniana le dio el derecho a Estados Unidos de jactarse ante México y terminar como puntero en la hexagonal final de CONCACAF, y – lo más importante – ayudó a comprar los boletos al Mundial a Honduras por una segunda desde que lo hiciera por primera vez en 1982.
“Bornstein, Honduras te ama” (Bornstein, Honduras loves you) clamaban los titulares del periódico La Prensa de Honduras el jueves.
El gol de cabeza del defensor acabó poniendo a Estados Unidos en la punta de la tabla de posiciones de la ronda final de seis equipos de la clasificatoria CONCACAF para la Copa Mundial, un punto delante de México, que jugó contra Trinidad y Tobago a un empate de 2-2 en Puerto España.
Era la segunda vez consecutiva que los norteamericanos habían acabado primeros en la clasificatoria mundialista, con un margen de apenas un punto delante de México – lo cual les dio cierta satisfacción después haber sido vencidos por su archirrival 5-0 en la final de la Copa Oro en julio.
“Estamos muy orgullosos de haber ganado el grupo,” dijo el técnico de EE.UU. Bob Bradley. “Todo esto tomó el esfuerzo fuerte y realmente resuelto de nuestro equipo. Siempre hablamos de que cuando se camina en el campo, se demuestra a la gente quién es usted. Lo de esta noche no es lo mismo que usted piensa que habrá allá arriba en el tablero antes del juego, pero aún así demostró la mentalidad, el espíritu de todos, y eso nos hizo sentir muy orgullosos.”
Fue un resultado emocionante para los jugadores de Estados Unidos, que dedicaron el juego al delantero Charlie Davies, que resultara herido seriamente en un fatal accidente automovilístico a primeras horas de la mañana del martes.
“Para mí, y para muchos de los jugadores, Charlie es como un hermano,” dijo Jozy Altidore. “Todos estamos muy unidos y esas noticias nos lastimaron mucho. Jugamos con él en nuestros corazones esa noche y yo pienso que eso nos ayudó enormemente.”
En otro partido de angustia Carlos Pavón, que falló un penal crítico en la pérdida de 3-2 ante Estados Unidos la noche del sábado en San Pedro Sula, alcanzó una cierta revancha anotando el gol solitario en el triunfo de 1-0 contra El Salvador. Aún así, todo indicaba que Los Catrachos estaban destinados a acabar en el cuarto lugar cuando Costa Rica contaba con una ventaja de 2-0 faltando 20 minutos para que terminara su partido en Washington.
Sin embargo Michael Bradley anotó en el minuto 72 y Bornstein lo siguió con el gol que igualó el marcador faltando 30 segundos para que terminara el partido, dando inicio a una celebración descontrolada no solo en el estadio RFK, sino también en todo Honduras.
“Sabíamos que iba a ser un juego muy cerrado con el equipo de El Salvador que se entrena muy bien, pero así es el fútbol,” dijo el técnico hondureño Reinaldo Rueda. “Hoy les toca el turno de celebrar a los aficionados de Honduras y a su selección, gracias al equipo y al trabajo de muchos años. Ahora tenemos meses del trabajo, meses de partidos y esperemos que esta victoria sea para beneficio de todos.”
Mientras que Honduras reclamó la tercera plaza automática de CONCACAF para la Copa Mundial de 2010 en base al diferencial de goles con Costa Rica, los Ticos quedaron relegados a jugar una serie de ida y vuelta contra Uruguay, que acabó en quinto-lugar en la clasificatoria de Sudamérica, para disputar la última plaza disponible en el campo de 32 equipos del Mundial.
“Primero tengo que reconstruir sus espíritus,” dijo el entrenador René Simoes sobre los Ticos. “Están en el suelo. Esto ha sido un choque para ellos. Todo iba muy bien hasta el gol de última hora. El juego terminó inmediatamente después y todo fue muy triste.”
Como Estados Unidos, México estaba ya clasificado para Sudáfrica antes de la fecha del partido final. El Tri jugó con los Soca Warriors hasta empatar 2-2 en Puerto España, pero el técnico Javier Aguirre de México no se sintió trastornado por no haber acabado en la cima del grupo.
“Ya alcanzamos la clasificación,” dijo Aguirre. “Nunca nos dijeron que teníamos que estar en el primer lugar.”
Aguirre tomó las riendas del equipo cuando Sven-Goran Eriksson fue despedido tras sufrir derrotas consecutivas ante Honduras y El Salvador. Tal como lo hiciera en 2001 cuando reemplazó a Hugo Sanchez, Aguirre ayudó a llevar al Tri, que ganó cinco partidos seguidos antes del empate del miércoles, a la Copa Mundial.
“Estoy satisfecho porque nos clasificamos para la Copa Mundial,” dijo Aguirre satisfecho. “También estoy satisfecho porque para eso es que me emplearon. Me encanta ver que los jugadores han recuperado el orgullo de jugar para su país.”
– Con notas de CONCACAF
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